8% discount on Protein Bread when you buy 2 or more units. (Automatically applied in the shopping cart).
Cuando apetece algo dulce pero no quieres salirte
Hay días en que el antojo dulce aparece y no hay mucho que negociar. Esta receta es para esos días. French toast con pan proteico ProteinK relleno de crema de cacao con avellanas, bañado en huevo y cocinado en sartén. Dulce de verdad, saciante de verdad y listo en menos de 10 minutos.
Tiempo: 10 minutos | Raciones: 1 persona | Dificultad: Muy fácil
Ingredientes
- 2 rebanadas de Pan de Proteínas ProteinK
- Crema de Cacao con Avellanas Proteica ProteinK al gusto
- 1 huevo
- Un chorrito de leche
- Endulzante al gusto
- Aroma de vainilla (opcional)
- Miel ecológica o sirope para servir
- Frutos rojos
- Frutos secos
Preparación paso a paso
- Unta una rebanada de Pan Proteico ProteinK con la Crema de Cacao con Avellanas y tápala con la otra rebanada formando un sándwich.
- En un bol, bate el huevo con la leche, el endulzante y la vainilla hasta que quede bien integrado.
- Sumerge el sándwich en la mezcla y deja que empape bien, aproximadamente 1 minuto por cada lado.
- Cocina en sartén con un poco de aceite en spray a fuego medio-bajo, 2 minutos por cada lado, hasta que quede dorado.
- Sirve con un hilo de miel o sirope, frutos rojos y frutos secos por encima.
Consejo: El pan proteico ProteinK aguanta bien el empapado sin deshacerse, así que puedes dejarlo un poco más en la mezcla si quieres que quede más jugoso por dentro.
Aporte nutricional aproximado (por ración)
- Calorías: ~420 kcal
- Proteína: ~30 g
- Grasas: ~22 g
- Carbohidratos: ~28 g
Valores orientativos según cantidad de crema y toppings utilizados.
Por qué esta receta funciona
El Pan Proteico ProteinK aporta 21,4 g de proteína y solo 6,1 g de hidratos por 100 g, una base muy distinta a la del pan de molde convencional que se suele usar en el french toast clásico. La Crema de Cacao con Avellanas ProteinK tiene 20,58 g de proteína y solo 2,9 g de azúcares por 100 g, sin aceite de palma y sin azúcar añadido.
El resultado es un french toast que sabe a lo que tiene que saber, dulce, cremoso y con textura, pero que te deja saciado durante horas en lugar de con ganas de repetir compulsivamente.
Guárdate esta receta para cuando llegue el antojo. Y mándasela a quien siempre cae en el chocolate.